Propósitos de Año Nuevo: cómo evitar abandonarlos en el camino

Se aproxima el comienzo de año y es el momento en el que empezamos a repasar cómo nos ha ido en estos doce meses: ¿hemos conseguido nuestros objetivos?, ¿nos sentimos satisfechos?, ¿me ha faltado algo por lograr? Miramos con lupa cada logro conseguido y aquello que hemos dejado en el camino. Nos fijamos a lo largo del año varias metas, pero no siempre el resultado es el esperado, es decir, a veces no conseguimos alcanzar nuestros objetivos. Esto, si ocurre de manera puntual,  es probable que no le demos mucha importancia y sigamos hacia delante con motivación. En cambio, si no satisfacemos nuestros propósitos, porque surgen dificultades que no sabemos manejar, y esto se da con cierta frecuencia en nuestra vida, es posible que terminemos por abandonar esa meta y experimentemos una gran frustración que, a su vez, repercute en nuestra autoestima.

Por ello, es importante darnos cuenta de nuestros avances y retrocesos, de aquello que hemos logrado y lo que no ha sido posible. Un ejercicio que te propongo para ello es el siguiente: dibuja en un papel una balanza con un lado positivo y otro negativo. En el lado positivo,  escribe aquellos logros que has conseguido en este año (por ejemplo: empezar a hacer ejercicio físico, apuntarse a clase de inglés, conciliarte con algún ser querido, etc.) y, en el lado negativo, las metas iniciales que no han tenido lugar (por ejemplo: dejar de fumar, ponerte a dieta, sacar mejor nota en matemáticas, ser más detallista con tu pareja, etc.). Siéntete orgulloso de lo que has logrado y prémiate por ello. En cuanto a las metas que no has conseguido, te animo a que averigues el motivo pues, conociendo la verdadera razón de ello, te ayudará a saber qué tienes que modificar o mejorar para conseguir tu propósito. Empieza por analizar lo siguiente: ¿era una meta realista y alcanzable?, ¿realmente te motivaba?, ¿te esforzaste lo suficiente?, ¿qué impidió o dificultó lograr tu objetivo? Sigue leyendo