Creencia irracional de exigencia o “debería”: preferir en lugar de exigir.

Mantener la atención en cómo uno mismo, los demás o las cosas deberían ser o actuar nos aleja de aceptar la realidad tal cual es. Es decir, asumir la realidad relacionándola con continuas exigencias supone encerrarnos en un modo de percibir y pensar inflexible lo que, a su vez, nos lleva a comportarnos de acuerdo a unas reglas estrictas autoimpuestas que tanto nosotros mismos como los demás debemos cumplir, ya que creemos que estas normas son lógicas, correctas e indiscutibles. De no ser así, se ponen en marcha pensamientos negativos y (auto)críticas hacia quienes quebrantan la norma dando lugar a una baja autoestima, ansiedad, conflictos con los demás, etc.

los debería

Los “debería“, además, pueden suponer un estrés intenso al autoexigirnos a nosotros mismos o a los demás el modo de actuar ante diversas situaciones sin dar cabida a errores, por ejemplo: “tengo que ceder siempre ante los demás” o “no debería equivocarme nunca“. También, nos limita a la hora de encontrar soluciones y alternativas posibles respecto a problemas cotidianos debido precisamente a la actitud rígida e inflexible ante las situaciones, opiniones, conductas, etc.

¿Y qué podemos hacer? Simplemente con promover un cambio de actitud podemos conseguir una mejoría tanto en nuestra vida individual como en las relaciones con los demás. Es decir, podemos cambiar la actitud de exigencia de los “debería” que tanto estrés nos genera por una actitud de “preferencia como por ejemplo: en lugar de focalizarnos en “Yo debería ser capaz de hablar en público correctamente“, es más conveniente pensar “Yo preferiría ser capaz de hablar en público correctamente” – lo voy a intentar, pero si cometo algún error no pasa nada -, o en vez de “Tú deberías ser más espontáneo“, cambiarlo por “Yo preferiría que fueses más espontáneo” – lo prefiero, no lo exijo -. También es adecuado utilizar la expresión “me gustaría”. Algunos pasos para conseguirlo:

  1. Es importante que esté dispuesto a cambiar esta creencia y actitud de exigencia que tiene. ¡La voluntad es primordial!
  2. Cuestione los pros y contra de su creencia. Ser consciente de las consecuencias que nos acarrea mantener unas creencias rígidas acerca de cómo deberían ser: uno mismo, los demás y el mundo en general.
  3. Modificar dichas creencias hará que tengamos una actitud diferente:
    1. Intente recordar que solamente podemos cambiar y controlar lo que depende de nosotros, por lo que aquello que no podamos controlar es mejor que lo asumamos y aceptemos. Por ello, aceptar las limitaciones propias como la de los demás es fundamental.
    2. Póngase en el lugar del otro cuando usted le exige lo que tiene que hacer o cómo debe actuar. Utilice la empatía para poder comprender que, probablemente, no haga sentir bien a la otra persona y que, incluso, puede derivar en discusiones o conflictos.
    3. Evite poner atención en los pensamientos negativos: detén el pensamiento y cámbielo por otro más positivo, realice actividades que le distraiga, etc.
    4. Y por último, cambielos debería” (exigencias) por “los preferiría” o “me gustaría”. Es mejor la actitud de preferir algo en lugar de exigirlo.

Así pues, si mantenemos una actitud de preferencia conseguiremos sentirnos más relajados puesto que disminuirá los niveles de estrés, asumiremos nuestras limitaciones y la de los demás, siendo más capaces de aceptarnos a nosotros mismos, a los demás así como las circunstancias de la vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s